El proceso de paz de Euskadi... ¿un callejón sin salida?
Como de un parvulario de colegio, en el sentido más soez de la expresión, se muestra nuestra clase política actual. Enclavados en un polímero indivisible de ideas arcaicas que nos mantiene en un punto muerto que propician que la violencia y el terror perduren en la vida de muchas personas.
Cada uno tira hacia su lado a ver que trozo del pastel puede comer. Batasuna que quiere pero no puede lanzarse como un kamikaze a las doctrinas que desde la política española se le exigen, si se lanza a ciegas, si lo apuesta todo sin mirar atrás corre el riesgo de quedar cuatro en una mesa de negociación y miles con el puño en alto en barricadas en las calles de Donosti o Bilbao. Un pasito tras otro, un eufemismo, una cesión, un gesto acerca más a las masas sociales y políticas que cumplir cualquiera de los requisitos de la ley de partidos. Al final los equilibristas, no son tan brillantes por su increible equilibrio, sinó por su resistencia a caer al piso.
El PP que no ve otra España que no sea la gobernada por sus filas "democráticas", aduce "asco la chuleria de Batasuna ante la debilidad de Zapatero", como si del chulo-playa se tratara. No ve otra forma de recuperar el gobierno que no sea con la política de la lucha antiterrorista, olvidan como perdieron los últimos comicios. Y se aferran a ese filón como clavo ardiendo, aunque un precioso telón de humo nos los presenta como defensores de la libertad, de la justicia, ed la dignidad humana. Y las pistolas. La democracia española y la constitución que tanto dicen ellos haber defendido se negoció con las pistolas del ejército español encima de la mesa... y la negociación no era una claudicación (pese al café y los reyes para todos)... aunque en el 81 Tejero y compañia nos enseñaron que no iban en broma... que las pistolas no estaban en los cuarteles.
Y el gobierno enloquece, porque entre mantener el gobierno y zanjar por siempre la lacra del terrorismo no sabe a donde caer. El presidente se conoce derrotado si se presenta al pueblo español con un acuerdo de paz (especialmente por el bombardeo mediático que le caería), así que cuando se emplaza al presidente a ser un hombre valiente, no se hace más que pedirle eso, que si hace falta pagar con la pérdida del gobierno... que se pague!
Los "muertos" que nunca llegarán nunca se lo podrán agradecer... pero la historia pondrá a cada uno en cada sitio, porque la historia ya ha demostrado que al final las actitudes reaccionarias y devastadoras solo conducen a la parodia y ridiculez en el futuro... porque como nos expresa José Hierro, al final todo para nada...
VIDA
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!»
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!»
Ahora sé que la nada lo era todo.
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
De "Cuaderno de
Nueva York" 1998

yo soy marlon dijo
TRISTE IRREALIDAD
Así de intenso empezó,
igual de triste fue el final;
parte en vuelo fugaz
el fénix al que aún amo,
queda solo en mí
el rastro de un ángel sin plumaje,
y va perdiendo su fulgor
para hacerse sombra otra vez.
Vuelvo a ser como antes:
el mortal que la vida vio nacer;
no existe más el ángel,
ni su villa natal;
poco queda en este cuerpo:
carne, hueso y debilidad;
mucho ansío en mi alma:
que regreses para amarte.
Los susurros se hicieron silencio,
el silencio se hizo lágrimas,
inundando mi gélido lecho
el que nunca nos vio amarnos;
ni un “te amo”, ni un “te extraño”
recuperan su sentido;
el tiempo nos advirtió muchas veces,
la posible despedida.
Entre llanto y confusión,
se oye la llamada maternal;
el quiebre de una pesadilla
Que alivia al ángel renacido
3 Abril 2007 | 04:26 AM