El informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) asegura que el trabajo infantil ha disminuido notablemente en todo el mundo.

El trabajo infantil, especialmente en sus peores formas, está por primera vez en declive en todo el mundo, anunció hoy la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un nuevo informe moderadamente optimista titulado "La eliminación del trabajo infantil, un objetivo a nuestro alcance".

En el informe también se afirma que, si se mantuviera el actual ritmo de declive y continuara el impulso global para acabar con el trabajo infantil, sería factible eliminarlo en la mayoría de sus peores formas en el plazo de diez años.

Según el nuevo informe, el número real de niños trabajadores en todo el mundo disminuyó en un 11 por ciento entre 2000 y 2004, y pasó de 246 a 218 millones.

Con el 26 por ciento de la población infantil, o casi 50 millones de niños que trabajan, la región del África subsahariana alberga la mayor proporción del mundo de niños que realizan actividades económicas. Según el Informe global, la conjunción de una tasa elevada de aumento de la población, una pobreza escandalosa y la epidemia de VIH/SIDA ha obstaculizado la lucha contra el trabajo infantil.

No obstante, hay indicios de progreso. Así, las matriculaciones en la enseñanza primaria aumentaron un 38 por ciento en la región entre 1990 y 2000.

A pesar de los considerables avances en la lucha contra el trabajo infantil, el informe también subraya grandes dificultades, sobre todo en la agricultura, que absorbe a siete de cada diez niños que trabajan. Otras dificultades son ocuparse de las repercusiones del VIH/SIDA sobre el trabajo infantil y establecer vínculos más fuertes entre el trabajo infantil y las preocupaciones relacionadas con el empleo juvenil.