Categoría: Citas
29 Junio 2007
Fragmento extraído del libro "Guerras del Siglo XXI" de Ignacio Ramonet
La mercantilización generalizada se traduce en un formidable agravamiento de las desigualdades. aunque la producción mundial de alimentos básicos equivale a más del 110% de las necesidades del planeta, treinta millones de personas siguen muriendo de hambre cada año, y más de ochocientos milones sufren malnutrición.
En 1960, el 20% de los más ricos de la población mundial tenía unas rentas treinta veces superiores a las del 20% de los más pobres. Era una situación escandalosa, pero, lejos de mejorar, ha seguido agravándose: en la actualidad, las rentas de los ricos son, no treinta, sino ochenta y dos veces superiores a la de los pobres... De los seis mil millones de habitantes del planeta, apenas quinientos viven desahogadamente, mientra que cinco mil quinientos subsisten en condiciones precarias. El mundo ha perdido el rumbo.
(...)
A nivel mundial, la pobreza sigue siendo la regla y el bienestar, la excepción. Las desigualdades se han convertido en una de las características estructurales de nuestro tiempo. Y siguen agravándose y alejando a los ricos de los pobres cada vez más. Las 225 mayores fortunas del mundo representan un total de más de un billón de euros, o el equivalente a los ingresos anuales del 47% de las personas más pobres de la población mundial (¡ 2.500 millones de seres humanos!). hoy por hoy, hay particulares más ricos que muchos estados: el patrimonio de las 15 personas más ricas del planeta supera el producto interior bruto total del conjunto de los países del África subsahariana.
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28 Enero 2007
...por supuesto simbólico... como contrapartida por la desatención, pero es que los "redactores" de este blog, ultimamente estamos enzarzados en mil y una batallas... lease "supervivencia". Aquí les dejo, un pequeña cruzada poética del maestro Galeano, para que se me agarren suavemente, que cuando regresemos... no habrá clemencia contra el sistema!
Mikel
El sistema
Los funcionarios, no funcionan.
Los políticos hablan, pero no dicen.
Los votantes votan, pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza, enseñan a ignorar.
Los jueces, condenan a las victimas.
Los militares están en guerra contra sus compatriotas.
Los policias no combaten los crimenes, porque están
ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan, las ganancias se
privatizan.
Es más libre el dinero que la gente.
La gente, está al servicio de las cosas.
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5 Noviembre 2006
Un dia como hoy, 4 de Noviembre, pero de 1995, el Primer ministro israelí Yitzhak Rabín es asesinado cuando abandona una concentración de paz. Las autoridades detienen a un estudiante israelí como sospechoso en el incidente
(יִצְחַק רָבִּין, Yitzjak Rabin)
Militar y político israelí, llamado el soldado de la paz. Fue el séptimo jefe del Estado Mayor del Ejército de Israel (Tsáhal) (1964-1967); y el quinto Primer Ministro (1974-1977) —el primero nacido en el país— y nuevamente entre 1992 hasta su asesinato en 1995. Premio Nobel de la Paz y Premio Príncipe de Asturias de Concordia y Cooperación Internacional, ambos en 1994.
"Yo quisiera firmar un acuerdo de paz con el Príncipe de Mónaco y la Reina de Holanda, pero la paz se firma con los enemigos y Arafat es el principal enemigo".
Dijo Rabín, en 1994...
el 4 de noviembre de 1995, es asesinado en Tel Aviv, por facciones opuestas al proceso de “Paz por territorios”, abierto por Rabin
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13 Septiembre 2006
Leía a Kafka, solo a veces, y lejos de reconocer su incomprensión del texto, se redimía alegando que era absurdo, estúpido. En público lanzaba todas sus vísceras contra el escritor, solo porque le era absolutamente imposible comprenderlo, y luego a escondidas, como loco con una peonza, volteaba y danzaba arriba y abajo, hacia fuera y hacia dentro, entre los bolsillos y las tapas duras, perturbando la estética de cuantos libros del autor le llegaban a las manos. No en vano, en un ataque de histeria contra una absurda antología del autor se sorprendió husmeando bajo su cama en busca de reposo, ningún reposo era posible con esas páginas entre las tinieblas de la mente. Ni siquiera el sueño.
Ahogado por el polvo de una bicéfala agonía, entre lo absurdo y su propia estupidez, mordiendo, si cabe aún más, el frescor de un suelo mugriento, notó como la clarividencia de unas gotas de agua le rescataban del vacío de conciencia. Mejor hubiera sido mantener la mente absorta.
Las suaves y refrescantes gotas iniciales dieron paso a la certeza de no hallarse bajo su cama, sino más bien en algo así como una mazmorra, una mazmorra de un castillo construido lejos de todo, lejos de toda posible escapatoria. Demasiado absurdo, demasiado estúpido. No, él estaba a salvo, seguramente había dejado algún grifo abierto durante toda la noche y por eso notaba las paredes y el suelo húmedos, además, con la inundación los plomos habrán saltado, explicándose así los motivos de la abrumadora oscuridad.
El mugriento animal que raspó su cara al intentar avanzar en su camino, no dejó lugar a dudas, alguien le había golpeado hasta la extenuación, dejándole inconsciente durante varios días, los grifos habían generado humedad, y la humedad como alma que lleva el diablo hubo llamado a su roedores más prolíferos, los verdaderos conquistadores en situaciones humanas dramáticas.
Nada de gritos, solo con paciencia y con calma, desenredaría una situación que empezaba a ser especialmente molesta. Se levantaría suavemente y a cuatro patas llegaría hasta una de las ventanas más próximas, después todo sería cuestión de esperar la solidaridad de los vecinos y transeúntes. Intento macabro de la ley de la gravedad el de imponerse febrilmente... ya estaba de pie. Lo que consideraba el somier de su cama era otra pared fría, rugosa y muy húmeda.
Apenas habían tres palmos entre pared y pared. La desesperación llegó al verse atrapado por una pared circular que no tenía más de un metro de diámetro, pero se hizo bíblica cuando ante su sorpresa no podía gritar, ¿no podía gritar o no podía escuchar los alaridos que bramaban de su boca?
Buscándose la vibración de sus cuerdas vocales en la garganta no tuvo la certeza de obviar la exponencial crecida del nivel del agua, a ritmo vertiginoso el agua le absorbía de un extraño modo, pues anclado por ambos pies veía como sería alimento de un gran opíparo, el agua, sucia y pestilente, lujuriosa y envenenada, desalmada y dispuesta, cual Júpiter, a devorar a su hijo. Ascendía ya por la cintura el agua. Las ratas se empujaban y trepaban entre sus omoplatos, en busca de salvación, cuando con el agua por el cuello, un fogonazo instintivo le provocó una parábola en su mirada. Arriba, como si del cielo se tratara, sombras y movimientos, luces y sonidos, y sus brazos alzados a dos metros de la salida buscaban escapar de un agua que le devoraba ya los ojos. Su boca enmudecida, logró vibrar bajo el agua, a destiempo de ser escuchada por los que pasaban por encima de la cloaca.
Los mismos que ahogaron su voz, que le anclaron bajo la tierra, que le embriagaron de una estupidez que no era suya, los mismos que nunca miraron hacia abajo.
A los pueblos sin voz
Mikel
servido por Cultura de Paz
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11 Septiembre 2006
... no sea que se nos ponga cara de socialdemócratas (eeh! con todo el respeto!!)



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24 Agosto 2006
Ya hace tiempo, cuando robaron el cuadro, pensé (que cosa más rara!) porque demonios un tipo deformado con las manos en lo que se presume la cara se mostraba horrorizado, al tiempo que, aparentemente, gritaba?
El grito se lanzo al aire allá por el año 1893 y hoy parece que el grito se tornó, si cabe aún más agudo, más clamoroso, más estridente... la cara alienígena estremece todavía más lo deshumano de quien no quiere ver lo inhumano. Hoy más que nunca, Munch, grita, grita para los sordos. Lejos de desvalorar el arte, la alegría de recuperar un grito, no pasa de eso, de un grito artístico, no pasa a los umbrales de la realidad, no sucede un grito real, no sucede que el grito tenga cara y ojos humanos, no sucede nada... tantos gritos, tantos cuadros, tantos museos y tan pocos oídos que oigan los gritos que nos caen encima.
servido por Cultura de Paz
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12 Agosto 2006
*Para que una guerra se acabe, no basta con poner fin a un conflicto o a treinta conflictos … hay que acaba con la idea de guerra, pues se ha convertido en un hábito que nos tiene aturdidos.
*El camino de la paz no está basado en la religión o en la moral; ese camino nos pide una evolución consciente.
*El camino de la paz se basa en lo mismo que dio paso a la edad de la ciencia: un salto en el estado de la conciencia.
*El camino de la paz es el amor en acción. Aun a pesar de que la humanidad -explícita o implícitamente- crea que la violencia es más poderosa que el amor, lo cual es casi tanto como decir que la muerte es más poderosa que la vida.
*No puede haber una excusa para vivir cómodamente mientras estamos inmersos en una cultura de muerte y de violencia.
*El camino de la paz es claro: nadie merece ser violentado.
*La guerra es sin duda la peor forma de producir un cambio.
*Ninguna sociedad sale intacta de una guerra.
*La verdad es que la ciudad más segura del mundo es aquella en la que se pueda caminar por la calle y no se necesiten agentes de policía.
* “La gente me pregunta por qué no me he unido a ningún movimiento en contra de la guerra… y yo les digo que cuando me muestren un movimiento a favor de la paz, me uniré a él” (Madre Teresa de Calcuta)
*Las creencias que respaldan la carrera armamentista son:
- El dinero produce la felicidad
- La tecnología produce bienestar
- La fuerza militar produce seguridad
*(Pero) El camino de la paz es nuestra única esperanza de seguridad
*RESULTA INQUIETANTE QUE LA NATURALEZA HUMANA, EN LUGAR DE REBELARSE, SE HAYA ADAPTADO A LA BRUTALIDAD DE LA GUERRA … LO QUE HACE TAN SINIESTRO EL SUFRIMIENTO ACTUAL ES QUE LA GENTE ACEPTE PASIVAMENTE VIVIR EN MEDIO DE UNA ATMÓSFERA DE MIEDO.
*El camino de la paz nos enseña que ninguna acción es tan poderosa como las acciones del alma.
*La lógica de Orwell no puede durar para siempre. Con el tiempo la “jerarquía enredada” tendrá que cambiar y llegaremos a aceptar un cuadro de paz como algo natural, correcto y (sobre todo) políticamente sólido.
*EL MUNDO NO TIENE OTRO SENTIDO DIFERENTE AL QUE LOS SERES HUMANOS LE DAMOS …. (y ésta es una de las leyes del espíritu que se adapta a las leyes de la biología)
*El problema es que la guerra y la violencia se han convertido en parte de nuestra identidad. Admitirlo es muy importante, porque nos indica que los pasos siguientes son urgentes.
*El camino de la paz nos pide que NO perdamos la esperanza … el atropello moral está ligado a la desesperación y a la pérdida de esperanzas. Pero la desesperación en realidad es una máscara para la creencia de que el individuo no importa: Cuanto más compleja y mortal es la tecnología, más fácil resulta decir “¿Y yo, qué puedo hacer?” … Como hacedores de paz debemos saber que tenemos más poder que la tecnología y por lo tanto, la desesperación es falsa.
Extractos de "La paz es el camino" de Deepak Chopra
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1 Agosto 2006
La relevancia de los sucesos espectaculares, cuando además hay muertes de por medio, deja al descubierto una de las desigualdades más dramáticas: el distinto valor de los muertos dependiendo de una serie de factores determinados.
Sabemos que no es 'igual' la muerte de los siete astronautas del accidente del transbordador Columbia que la silenciosa 'desaparición' diaria de 25.000 personas por causa del hambre, o el asesinato de civiles palestinos a manos del ejército israelí. No son iguales para los medios de comunicación -para los que las muertes rutinarias no son noticia- y tampoco para los políticos.
De hecho, tras el accidente del Columbia, George Bush ha decidido aumentar en cientos de millones de dólares el presupuesto de la NASA. Sin embargo, la ayuda humanitaria decrece cada año, a pesar de que la cifra de muertos por hambre es abrumadora, y a la comunidad internacional cada vez le duelen menos los muertos palestinos. Puede parecer una comparación fuera de contexto, pero demuestra hasta qué punto la muerte de unos se magnifica y la de otros se olvida.
Los atentados del 11 de septiembre dieron un giro de 180º a la política internacional. Estados Unidos se convirtió en escenario de un atentado terrorista, fue una novedad, hasta entonces nunca había sucedido algo así. Fue un golpe directo a su hegemonía internacional, a su "invulnerabilidad". No hubiera sido lo mismo si hubiera sucedido en Sudán, Argelia o Indonesia (¿quién se acuerda del atentado de Bali?). La reacción más inmediata fue la intervención armada en Afganistán.
Años antes, el genocidio que tuvo lugar en Ruanda en el que fueron asesinados más de un millón de tutsis en menos de ocho semanas tuvo como espectadores de lujo a los gobiernos de los países desarrollados y a las Naciones Unidas. El silencio y su no intervención les hicieron cómplices directos de la masacre.
En el conflicto árabe-israelí ocurre algo semejante. Sabemos que las muertes palestinas no tienen el mismo valor que las israelíes. El gobierno de Sharon "vence" por más de 1.700 muertos de diferencia. Mientras que los atentados palestinos siempre matan inocentes israelíes, los atentados de Estado cometidos por Sharon suponen grandes éxitos, ya que en ningún momento hay errores: siempre matan a terroristas de Hamas. Incluso los niños palestinos que han muerto son considerados terroristas en potencia.
El sentido común debe primar en determinados aspectos, más allá de la espectacularidad de la noticia o de la nacionalidad de los muertos. El mismo día del accidente del Columbia, un accidente ferroviario en Zimbabue se cobraba 40 víctimas. Si alguien sabe lo que es ser menospreciado, ése es el continente africano. Son once millones los etíopes en grave peligro de muerte si no reciben ayuda humanitaria urgente.
Probablemente, la ayuda que llegue sea escasa y los muertos tampoco valgan más que unos cuantos minutos en algún informativo de televisión. Y eso, suponiendo que haya imágenes espectaculares.
En la India todos los años ocurren decenas de accidentes de tren en los que mueren centenares de pasajeros. Los trenes hindúes están masificados y las tragedias son dramáticas. Pero no son tan importantes como para prestarles mucha atención. En un país sobrepoblado como la India, unos cuantos muertos -de clase baja- parecen no importar.
George Bush continúa su batalla propia por llevar la guerra hasta Irak. Para derrocar a Sadam no va a dudar en apretar el gatillo de los bombardeos sobre la población civil. Los soldados estadounidenses que fallezcan en la guerra que ellos mismos han buscado serán considerados héroes. Murieron sirviendo a la patria. Los miles de civiles inocentes iraquíes serán ceniza, sin más.
Todo se contabiliza, todo tiene un valor. Hay materias primas más costosas, productos más elaborados y otros que abundan y por tanto, son más baratos. Con las personas ocurre lo mismo. Los estadounidenses parecen ser el producto más valorado, seguidos por ciertos países europeos.
En último lugar, la siempre olvidada África y un poco antes los países en vías de desarrollo. El valor de las muertes es el último eslabón de la ley de la desigualdad.
Fecha Publicación: 07/02/2003 Christian Sellés


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